Los desvarios de un ex-politólogo: César Cansino y «La “muerte” de la Ciencia Política»


Por F. Barrientos

Desde sus primeros escritos publicados en la Rivista Italiana di Scienza Politica (1971) y en subsecuentes oportunidades Giovanni Sartori (1984, 1997 y 2004), uno de los fundadores de la Ciencia política moderna, ha esgrimido diversas críticas a los excesos del cuantitativismo en la politología de corte anglosajón, sobre todo aquella que se desarrolla en EUA. En la actualidad la metodología cuantitativa domina gran parte de los programas de estudio de Ciencia Política, sea de grado o de posgrado, sobre todo en las universidades estadounidenses. Durante algunos años en varias universidades donde se enseña Ciencia política, y en algunas todavía, el famoso libro de King, Keohane y Verba, 1994, Designing Social Inquiry -que en su intento por conciliar cualitativismo y cuantitativismo  proponen ser mas cuantitativos al aumentar el número de casos en el análisis politológico- se convirtió en la biblia de la metodología en la Ciencia política. El argumento de Sartori se resume en una recomendación que se puede ampliar a cualquier estudioso de las Ciencias sociales: «Pensar antes de contar». Sartori no se refiere al ‘contar’ como la operación de matemática elemental, sino a todas aquellas técnicas, principalmente estadísticas (sobre todo correlaciones y regresiones) que tratan de buscar la llamada causalidad y las cuales ‘aumentan el numero de casos’ para hacer inferencias descriptivas. Sartori (1984, y no 2004! ) señala “aunque lo sepas medir, si no sabes primero que mides y porqué lo mides, tu saber será insatisfactorio. Por ello pregunto  –dice Sartori a los cuantitativistas-¿Cuanto y de que?”

La tendencia a ‘cuantificar’ y describir los fenómenos políticos con técnicas estadísticas, lo cual se observa cada vez mas en las revistas especializadas de la materia, quizá ha permitido ganar “cientificidad” al estudio de la política, pero ha empobrecido la explicación y la comprensión, que son precisamente los objetivos de la ciencia. Mucho menos ha logrado aumentar la aplicabilidad del conocimiento politológico a la realidad social (véase el Ciencia Política de Cotta, Della Porta y Morlino, 2001:67), tarea que afortunadamente y con éxito se ha desarrollado en la sub-área de las políticas públicas y sobre todo, en los estudios electorales. Sabemos, por ejemplo, los efectos de un sistema electoral sobre el sistema de partidos, que sucede si hay una lista abierta o cerrada, etc.  y si pudieramos, se podría manipular, pero eso no esta en manos de los politólogos, sino de los políticos (¿afortunadamente?, recordemos el Gerrymandering, quien sabe).

Pero la crítica al cuantitativismo y la camisa de fuerza de la metodología politológica contemporánea nació precisamente en Estados Unidos, y ello se puede ver en el excelente libro coordinado por Kristen R. Monroe (2005) Perestroika! The Raucous Rebellion in Political Science, donde se recorre el debate metodológico al interior de la Ciencia política y se proponen alternativas sin perder la cientificidad. La crítica inicia exactamente con el famoso mail firmado por “Perestroika” (2000), quien se dirige sus baterías exactamente hacia la misma área que Sartori ha criticado, la American Political Science Review de la APSA: “¿Porqué todos los artículos de la APSR tienen la misma metodología -estadística o de teoría de juegos- en relación a un ‘simbólico’ artículo de teoría política?…¿Dónde está la historia política, la historia internacional, la sociología política, la metodología interpretativa, el constructivismo, los estudios de área, la teoría crítica y porque no, el posmodernismo?” El argumento central de los autores que escriben y reflexionan a partir del famoso mail en el libro de Monroe es es simple: la ciencia política contemporánea, aquella de los journals norteamericanos, no puede  darse aires de estar científicamente por encima de la política. (Un libro, el cual Cansino  llega a mencionar ya en la edición mexicana de su texto, nunca en la primera)

En La muerte de la Ciencia política (Sudamericana, 2008, 352 pp.), César Cansino retoma sólo el argumento de Sartori  -sin leer a Monroe y demás autores- y trata de ampliarlo a prácticamente toda la Ciencia política. Quizá la expresión correcta sería que infla el argumento. Su titulo promete mucho pero no cumple. Dividido en dos partes, 5 capitulos dedicados a “Los límites de la Ciencia Política”, otros 5 dedicados a “La ciencia política más alla de sus límites”, ademas de un capítulo de conclusiones y un Epílogo, el libro de Cansino parece iniciar bien pero ya en el 5° capítulo: Réquiem por la ciencia política, su argumento pierde coherencia y seriedad. Casi todo el libro es poco analítico y demasiado retorico. Incluso, si somos estrictos, cae en el plagio.

Inicialmente, es necesario decir que no es un libro de Ciencia Política (ni de filosofía o sociología de la ciencia), es un ensayo que trata, y subrayo, trata de hablar de la Ciencia Política de forma general y poco profunda. ¿Cuales son los argumentos del autor? ¿Cuales críticas se le pueden hacer?

Como hemos señalado, Cansino retoma la crítica de Giovanni Sartori contra la Ciencia Polìtica norteamericana, y la alarga contra la Ciencia política en general, es decir, contra todas las corrientes, y éste es su primer gran error.  Sartori critica una corriente metodológica, y bueno, quien lo conoce un poco más sabe que no ha envejecido -como lo criticaron algunos en Política y Gobierno, 2004-  sino que le encanta crear polémica (por ejemplo muchos han tomado muy en serio Homo videns o La Sociedad Multiétnica, cuando sólo son provocaciones). Cansino lee mal al politólogo italiano y desenvaina su machete para ir contra todos. Quiza con un aire quijotesco, pero con poco ojo crítico. Retoma el argumento pero nunca especifica “contra quienes”, no cita autores realmente cuantitativos. Y ese es el gran error de Cansino. Porque si tomamos por ejemplo la American Political Science Review (pero también varios de los últimos artículos en Política y Gobierno del CIDE) y hacemos un análisis del tipo de artículos publicados veremos que siguen un canon tan estructurado como vacio:  tema, revisión de la literatura existente, datos y large-n, cuantificación, misuración -que puede ser una correlación o una regresión- y conclusiones. Cansino podría haber tomado esto y hacer una buena crítica, pero desvaría el argumento de una forma desconcertante.

Critica todo y nada. Pone en el mismo plano el Rational Choice y las Teorías económicas de la democracia con la metodologías que tratan de buscar causalidades a nivel empírico y medir cuatitativamente los resultados. Una es el plano teórico, y otro es metodológico. Incursiona, segun el autor, en la filosofía de la Ciencia, y dice alejarse de aquella que estudia las ciencias naturales, como Khun, pero el autor desconoce que hay muchas mas teorias que pueden explicar el desarrollo de las ciencias y por supuesto las sociales, como Lakatos e incluso en menor medida Popper.

Cansino trata de hacer una “historia interna de la Ciencia política”, con un conjunto de supuestos que el llama Metapolítica (?), una perspectiva que no tienen ninguna respaldo filosófico serio a sus espaldas (sobre todo si tomamos en cuenta que tiene como seis definiciones diferentes). Cansino no dice nada nuevo, el argumento “al que llega” es que la Ciencia política se ha alejado de la Filosofía y la Teoría y en la búsqueda de cientificidad se ha perdido en el dato duro. ¿Menciona el autor estudios de éste tipo? No ¿Profundiza y critica agudamente obras que tengan este defecto? No. Solo las menciona de repaso. E incluso aqui merece decir que al autor le falta ponerse al día en materia bibliográfica. Y si quisieramos compartir su argumento y crítica, textos de tal naturaleza abundan, por ejemplo algunos de Taagepera (2007) y Colomer (2007), pero él ni siquiera los menciona, se circunscribe a artículos polémicos de poca monta.

Para aferrarse a su argumento, trata de criticar la perspectiva de análisis sobre Calidad de la Democracia (capitulo 4 “El conocimiento empírico de lo politico”), pero el principal problema es que sólo menciona que se referira a ello, porque ya a mitad del capítulo habla de cosas que no tienen nada que ver con una crítica a la perspectiva de la Calidad de la Democracia. Dicha teoría efectivamente es criticable, y ya hay algunos que han hecho revisiones atentas de los fallos de sus preceptos teóricos y su tendencia cuantificadora (Mazzuca, 2007). Pero Cansino desconoce en realidad ese debate y sólo señala uno o dos autores al respecto, ni siquiera los principales, y si, señala los preceptos normativos y preescriptivos, pero lo olvida paginas adelante. A partir de esta parte ya no se entiende a donde va el autor: ¿La dimensión simbólica de la política? ¿la Metapolitica como metafisica? Veamos, en el capítitulo 7 “La dimensión simbólica de la Política” señala: “no existe espacio público que preexista la acción democrática, o sea, el verdadero espacio público político se gesta en la acción, y por supuesto, aquel se desvance en la ausencia de éste” (p.163) ¿Que trata de decir Cansino? ¿que la democracia es la acción política? Pero ¿que es el espacio público para Cansino?

Mas adelante escribe: “lo público, quizá, pudiera ser un resplandor siempre acosado por la evanescencia” Si algo necesita la Ciencia, es que quien critique clarifique, no que enrede con argumentos sinsentido.  Ahora, si el objetivo es criticar a la Ciencia política contemporánea en su vertiente cuantitativista,  Cansino responde con la teoría de la política como dispositivo simbólico, una corriente teórica -no metodológica- en la que según Cansino estan Arendt, Castoriadis, Dubiel, Maestre entre otros. Pero quienes conozcan esta perspectiva estarán de acuerdo que es una teoría de orden preescriptivo: a) los ciudadanos deben ser libres e iguales,  b) la política no se reduce a las instituciones y al Estado (eso ya se sabe) , c) la sociedad civil es fuerte y autónoma, por lo que la democracia se inventa constantemente (esto es discutible, pero bueno, son las ideas de los autores). Es decir, si la perspectiva de la Calidad de la Democracia es criticable precisamente porque es preescrptiva, la solución de Cansino  es otra perspectiva preescriptiva. Pero ¿No se trataba de criticar a los cuantitativistas?

En su libro sólo hay un sin fin de frases y argumentos que él solo entiende y que requerirían un nuevo lenguaje para entenderlo -o quizá quien critica ignora a autores que, siendo tan eruditos, sólo Cansino puede conocer y no otros-. Esas no son ideas, son ocurrencias, como diría en su momento Octavio Paz al criticar al ensayista mexicano Carlos Monsivais. Más aun, el texto de Cansino es un buen ejemplo de lo que Alan Sokal y Jean Bricmont llamaron Imposturas intelectuales (1998), dónde desemascaran a aquellos “pensadores”, que escudándose en verborrea seudointelectual, tratan de convencer, citando autores aqui y alla, sin coherencia ni orden, revolviendo teorías y ciencias sin causa necesaria, y sobre todo con frases vacías pero eso si, que parecen profundas.

Por ejemplo, Cansino nos explica una de las tantas definiciones de lo que es Metapolítica: “vendría a significar ese nuevo dispositivo de análisis que debe dirigirse a datos oblicuos o áreas que presentan como remotas o excéntricas respecto a nomeclaturas tradicionales, así como a asumir una lectura en términos sistémicos de las nuevas interrelaciones, lo cual supone que en las áreas de lo pospolítico no se interseccionan o superponen fuerzas sino también lógicas” (p. 248) ¿Datos oblicuos? ¿Que trató de decir el autor? Sólo el lo sabe. Y más adelante ofrece otra definción: “Metapolítica es quedarse del lado de la sociedad civil, de los imaginarios colectivos, de los espacios públicos en permanente movimiento” (p. 255); ¿Entonces? ¿Que es Metapolítica?

El plagio llega cuando en el Epilogo, en su “Modelo para armar”, copia, sin siquiera citar, las ideas de Gabriel A. Almond de las Mesas Separadas (1990), Cansino dice: “Para proceder con la reconstrucción del pensamiento político latinoamericano de los últimos veinticinco años que me he propuesto aqui, suguiero clasificar a los distintos autores a lo largo de dos dimensiones: una ideológica y otra metodológica” (p. 278). Pero ese modelo no es de él!, es un modelo plagiado tal cual solo aplicado a una región en específico. Lo que resulta sorprendente si tomamos en cuenta que el mismo autor entrevistó a G. A. Almond sobre tal temática  (Cansino, 1999:39-67) y nunca cita en este libro en esa parte, aunque habrá que decir en su defensa que al menos lo incluye en la bibliografía final. Luego señala que Octavio Paz y Mario Vargas Llosa son politólogos! Por lo que se sabe el primero se autoidentificaba como poeta, mientras que el segundo es novelista. Uno y otro por supuesto que, desde su perspectiva analizan la política, pero eso es ser intelectual, no politólogo. Si quisieramos hacer caso a Cansino, entonces hasta los caricaturistas son politólogos, pero las fronteras se desvanecerían y ya no sabríamos quien tiene la razón.

El argumento de Cansino es atractivo, e incluso se puede afirmar que en parte tiene razon, pero el autor se pierde en un mar de ideas con poca seriedad y va de aqui y alla sin poder ver en la obra cierta cohesión argumentativa. Incluso, algunos de sus capítulos (o casi todos) son reelaboraciones de sus artículos publicados en la revista que el fundó: Metapolítica, que dicho sea de paso, empezó por ser una publicación muy seria y terminó siendo una revista en las que en sus páginas no se diferencia entre la cientificidad y mera opinión pasajera poco sustanciosa. Cansino quisiera que en la Ciencia política no se distiguiera entre el lenguaje de la opinión y el lenguaje estructurado que es propio de la ciencia (en eso Sartori es implacable, para él la Ciencia política debe y tiene un propio lenguaje) e incluso propone acercarse a la política por medio de la literatura. Es verdad que la literatura es fuente de inspiración, y no hay duda que obras clásicas y contemporáneas tratan temas políticos de una manera que difícilmente se ceñiría a los cánones de la Ciencia política. Pero por eso es literatura, porque no se puede replicar, sería imposible rehacer o tratar de emular por ejemplo, La fiesta del Chivo de Vargas Llosa, o Fuente Ovejuna de Lope de Vega, que nos enseñan hasta donde puede llegar la corrupción de la sociedad. La ciencia debe por esencia ser replicable. Si el científico López dice que A produce B, el científico Pérez deberá analizar tanto A y B y tener argumentos para afirmar o refutar a su colega López. A Vargas Llosa y a Lópe de Vega jamas se les podrá poner en duda sus argumentos, ideas e imaginación.

Sorprende que un estudioso como Cansino haya degradado tanto su calidad analítica de esta forma, en este libro se lee a otro autor, muy diferente de aquel que seriamente se toma su profesión como se vió en La ciencia política de fin de siglo (1999) u otros textos que ha publicado. En suma, La Muerte de la Ciencia Política es una colección de decires, de opiniones y algunos momentos de lucidez que desafortundamente son pocos, lo que hace su lectura enfadosa por su pobre profundidad disfrazada de aires de intelectualismo. Un libro que, sobre todo los estudiantes de Ciencia política, deberían leer, para aprender cómo no se hace Ciencia política.

Post Data.  Cansino ha afirmado muchas veces que es discipulo de Giovanni Sartori, que estudió con él y que lo interrogaba constantemente, sin embargo, una revisión del ejemplar original de su tesis de Doctorado Liberalizzazione da un regime autoritario : il caso del Messsico in prospettiva comparata, obtenido en la Universidad de Florencia, y que se guarda en la Biblioteca Nazionale Centrale di Firenze, el señor Cansino señala que fué dirigido por el eminente historiador Marcello Carmagnani de El Colegio de México y por el Prof. Leonardo Morlino de la Universidad de Florencia, pero si Sartori fue su mentor ¿Porqué no está en los agradecimientos? ¿Habría que creerle a Sr. Cansino? Para ser discípulo no es necesario siquiera conocer al pensador, con seguir fielmente sus ideas bastaría, pero gritar a los cuatro vientos que se le conoce con santo y seña es sólo pretensión.

También habría que agregar, que Cansino ganó el Premio que le permitió publicar dicho libro, con un jurado que es ajeno totalmente a la Ciencia política. Repito, ajeno a la Ciencia política, no al debate de las ideas y propuestas políticas, eso no es exclusivo de los politólogos. Pero siendo serios, difícilmente un politólogo podría valorar juiciosamente un texto de ingeniería automotriz, por mucho que le gusten los autos y sepa reparar el suyo. Por ello afirman bien que el texto de Cansino es un ensayo, no un texto de Ciencia política.

Si Cansino ha decretado la muerte de la ciencia política, entonces habría que llamarlo ex-politólogo, pues no se puede ser predicador de una iglesia que ya no existe.

Bibliografía

Almond, G. A. 1988. “Separate tables: Schools and Sects in Political Science”, Almond, G. A. A discipline divided. Schools and sects in Political Science, London: Sage.

Cansino. C. 1999. La ciencia política de fin de siglo, Madrid: Huerga y Fierro.

Cansino. C. 2008. La muerte de la ciencia politica, Buenos Aires: Sudamericana.

Colomer, J. 2007. “What other sciences look like”, European Political Science, 6 (2), junio 2007.

Cotta, M., D. della Porta y L. Morlino.2001.Scienza Politica, Bologna: Il Mulino.

Mazzuca, S. “Reconceptualizing Democratization: Access to Power versus Exersise of Power”, en G. Munck, Regimes and democracy in Latin America, Oxford: Oxford University Press.

Monroe, K. (coord.), Perestroika! The Raoucus Rebbelion in Political Science, New Have: Yale University Press.

Politica y gobierno, XI (2) [Véanse los textos de Sartori, Colomer y Laitin]

Sartori, G. 1971. “La politica comparata: premesse e problemi”, Rivista Italiana di Scienza Politica, I (1).

Sartori, G. 1984. “Dove va la scienza politica”, en L. Graziano, La scienza politica in Italia, Milano: Angeli. [Esta crítica es más estructurada, el mismo Cansino lo tradujo al español y se publico, si no me equivoco, en 1989 el la revista Estudios Politicos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, ello demuestra que el argumento de Sartori 2004, no es nuevo]

Sokal Alan, y Jean Bricmont. 1998. Intelectual impostures, London: Prifile Books.

Taagepera, R. 2007. “Why political science is not scientific enough: a symposium” y “Predictive versus posdictive models”, European Political Science, 6 (2), junio 2007.

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44 Respuestas a “Los desvarios de un ex-politólogo: César Cansino y «La “muerte” de la Ciencia Política»

  1. Dr. Josep Mª Reniu

    Estimado Fernando,
    Creo que te ha salido una reseña perfecta, con profusiva información, bien documentada y (lo que me interesa más) atinada totalmente en el análisis. Coincido plenamente contigo, y realmente es algo que tenía en mente pero que por razones de carga laboral no había puesto negro sobre blanco.
    Ojalá la immensa mayoría de los que se dicen “politólogos” en México (y en otros lugares, para qué engañarnos) leyeran y tuvieran claro. En el caso de Cansino, coincidí con él en algún foro hace años y, sinceramente, me pareció un músico que “toca de oídas” pero que se cree un “solista inigualable”. Excelente texto, mis felicitaciones.

  2. Ernesto Hernández Norzagaray

    Estimado Fernando:

    No he leído el texto de C. Cansino pero si tu critica devastadora, que no sólo va sobre la obra reseñada, sino de refilón de su tesis doctoral o su paso académico por Florencia. Vamos, diriges los dardos hasta la revista Metapolítica que Cansino prohijo y una referencia obligada en la ciencia política al menos en México.

    Veo una crítica sumaria que obnubila lo sustantivo: la eventual vida o muerte de la ciencia política. Me quedo al final con la idea de que es una critica egocéntrica. Muy centrada en la persona y no en un sistema de ideas. Y ya vendrá la respuesta de C. Cansino que esperemos sea en Metapolítica para beneficio de sus lectores.

    Sé que el argumento de C. Cansino de que la categoría de calidad de la democracia prácticamente ha sepultado a la ciencia política es dificilmente sostenible y tiene muchos críticos, no obstante, lo veo en un sentido figurado que más que hablar de una crisis de la ciencia política está referido a los problemas irresueltos de los que podrían desprenderse de la categoría de consolidación democrática.

    No es casual, entonces, el interés renovado que existe sobre este tema en la literatura especializada de la región (Morlino, Schmitter, Betham, Hartlyn etc.), o los congresos de ciencia política que cada día están más interesados en la calidad democrática. Y es que en ese sentido, la teoría no termina de contar con los suficentes estudios de casos para saber sobre la pertinencia de los índices e indicadores desarrollados por la ciencia política o, en su caso, resolver en esa lógica los asuntos de las diferentes dimensiones del sistema electoral o el sistema de partidos.

    En fin, aun con la severidad de tu critica o quizá por eso, la ciencia política está más viva que nunca.

    Felicidades

    • Estimado Dr. Hernández Norzagaray
      Tiene usted razón, quiza tiro muchos dardos y muchos van contra la persona y varios de sus méritos -porqué no decirlo, no es fácil no ganar un premio ni fundar una revista, entre otras cosas-, no obstante, creo que el Sr. Cansino debería ser más humilde, lo he visto en varios foros, los últimos dos fueron, uno en la UNAM -con un discurso demasiado visceral, y se puede ver el link al video – y otro en la FLACSO México, precisamente en un debate, con otros directores de Revistas especializadas en Ciencia Política, sobre el título que le dió al número de Metapolítica que posterirmente se convertiría en su libro. En ambos foros nunca vi al Cansino académico de hace unos años, el politólogo serio nunca apareció, vi a un hombre arrogante -que por sí mismo no es un defecto, depende con que se combina- ególatra y enfadado con todos porque se siente “envidiado” (?). Ese mismo discurso encontré en su Libro.
      Ahora bien, de la sustancia del Libro, coincido plenamente con usted, en lo que falla Cansino es en alargar una crítica -la de la Calidad de la Democracia (CD)- hacia toda la Ciencia política. Y debo decir que la CD a mi no me convence, pero es un buen punto de partida, y eso es lo que muestra cómo la CP está mas viva que nunca.

  3. hola!

    está genial este blog, lo linkearé, saludos.

  4. Estimado Fernando:
    No me sorprende tu “Crítica Ácida” en la meticulosa revisión de los textos, sólo confirmo tu estilo de análisis polémico que desde la universidad (honorable FCPyS) han caracterizado tus ideas y la visión que tienes de la Ciencia Política. Felicidades.
    Coincido contigo en cuanto que en Ciencia Políticas las fronteras entre la filosofía, teoría, ciencia y metodología, así como la comentocracia resultan porosas. Asi mismo, rescato la crítica sobre la Metapolítica propuesta por Cansino, tanto a nivel de propuesta para acercarnos al fenómeno de la política como en lo que se refiere a la revista.
    Sin embargo, debemos discutir de forma seria e informada acerca del rumbo de la ciencia política en México, que ha devenido en más en una comentocracia. Politólogos de gran prestigio (José Antonio Crespo, María Amparo Casar, Ricardo Raphael, Leonardo Curzio, Leo Zuckerman, entr otros) han incursionado en medios electrónico y escritos en los que analizan la coyuntura nacional pero hasta ahora poco se ha explorado sobre la metodología de ese análisis para exponer argumentos sólido que no estén basados sólo en la apreciación del analista.
    Es necesario discutir no sólo a nivel académico, sino profesional el rumbo de una ciencia que en busca de un espacio de reconocimiento científico ha perdido la brújula.
    En estos momentos podemos observar tres tendencias en nuestro paíss: por un lado, los trabajos cuantitativos y modelísticos publicados en la revista Política y Gobierno, que poco aportan al entendimiento de la realidad e, incluso, al propio desarrollo de la ciencia; en otra parte, encontramos trabajos que, salvo honrosas excepciones, son un cúmulo de recitaciones teóricas que pretenden explicar un fenómeno que no encuentra referencias en dichos planteamientos; finalmente, están aquellos que basan sus argumentos en apreciaciones personales y prejuicios y con ello pretende teorizar sobre la realidad nacional.
    El caso es tan grave, que desde el derecho, la economía y la sociología se han hecho trabajos más serios que la de los propios politólogos.
    En fin… espero que esta discusión se abra y resulte fructífera para el desarrollo de la Ciencia Política en nuestro país.

    • Estimado Enrique,

      tienes mucha razón, hasta ahora poco se ha discutido el rol de aquellos “politólogos” que “viven de la opinión” y su impacto en la profesión. Yo lo llamo la Ciencia Política Pop (y de ello ya estoy escribiendo algo para este blog), y ello tiene sus pros y sus contras: por un lado muestra a la sociedad que existe una Ciencia especializada en el estudio de la política, y que no es un espacio exclusivo de los políticos de profesión, pero por otro, empobrece la calidad del análisis cuando se ve en ensayos de alumnos que citan con profusión textos de opinólogos y no de politólogos. Y bueno, ya Platón señalaba que la opinión era el nivel de conocimiento más bajo de la realidad.
      Y si, coincido contigo, en el caso de México, la Ciencia Política tiene sus extremos, solo veamos aquellas Universidades que se ufanan que en su planta de profesores de Ciencia Política sólo haya egresados de Universidades Estadounidenses, y más grave es que sólo hagan un tipo de ciencia política sectaria, es decir, que sólo ellos se entienden y todavía -con excepciones- sientan que están por encima del resto. El otro extremo es la otra camisa de fuerza, los “paradigmas” ideológicos (los Habermasianos, los Luhumeanos, los marxistas etc.), hay unos que quisieran ver el mundo sólo con esos lentes, y cuando se los quitan se asustan y creen que el mundo es el que está equivocado.

      Un abrazo

  5. Estimado Fernándo:

    Antes que nada quiero felicitarte por tu crítica, es muy elaborada, clara en su objetivo, pero definitivamente llegada un poco tarde… pero no demsiado.

    Estoy en desacuerdo con César en su “aparente” idea de sepultar a la ciencia política, tu lo dices muy bien, entonces sería ahora un expolitologo, solo alguien al borde de la muerte o la locura sería capaz de destruir su entorno en algún afan autodestructivo; Cánsino, me consta como su exalumno, hoy esta más vivo que nunca, tiene una hermosa familia y la locura, me pregunto? que mente sana se interesa en la ciencia política.

    Estoy en desacuerdo contigo en tres aspectos; el primero, me parece completamente innecesario que en el afan de criticar al hombre pongas en duda al jurado que lo premió, que culpa ellos tienen, con sus actos impulsan a la ciencia política, su desacreditación contribuye, sino a la muerte, al estancamiento de la disciplina que pareces defender. Segundo, acusas de plagio, sin citar “textualmente” a la parte “ofendida”, me parece más bien una provocación para obligar la respuesta de Cansino, tan ciránico esfuerzo tendrá su fruto sin duda.
    Un tercer punto, de menor peso con respecto a los anteriores, me parece que precipitas la calidad del escrito con el contexto y signo de admiración en la cita a Octavio Paz y a Vargas Llosa.

    Para cerrar esta parte, quien alguna vez dijo que el ensayo es un libro de ciencia política?, es un ensayo y está claro en su clasificación.

    Coincido contigo en que el ensayo proscribe solamente si éste consigue generar debate, conocimiento y vida a la ciencia política, pero me queda claro que esa es la intención del autor, y parece estarlo consiguiendo.

    Por otra parte, tambien me parece que el Dr. Cansino exagera bastante con su prosa, pero no lo hace así Sartori?, es claro que su segmento meta no se esta en la medianía intelectual de la mayoría de las personas… de alguna manera no es así.

    Felicidades!

    • Estimado Ramón:

      Antes que nada, agradezco tus comentarios. Coincido en que no se debe juzgar al Jurado, quiza me excedí, lo único que quize decir es que no fué un jurado empapado con la tematica que el Sr. Cansino trata.
      Lo del Plagio en realidad es así: quize encontrar una cita en el Libro dónde dijera mas o menos “como G.A. Almond suguiere” o algo así, y nunca, ni siquiera al pié de página, y no sólo es eso, sino que el autor señala que és su propuesta de análisis.
      Y bueno, lo de Paz y Llosa es un signo de admiración mío, es decir, me sorprende que queden calificados como intelectuales de la Derecha Blanda y más aún, que los pongan a la misma altura que los politólogos.

      Por último, no me queda claro porque señalas que la crítica “llega tarde”. El libro de Cansino se publicó apenas el año pasado y sólo se encontraba directamente en las librerías de Argentina. Si es por su artículo, quizá no llega tan tarde, si se observa en otros blogs y revistas, sólo hay halagos, muchos quizá pensaron que no valía la pena criticar tan vano argumento, que no obstante, consiguió lo que quizo, generar polémica.

      P.S. Y si Sartori es a veces muy exagerado, no solo con su prosa, sino con sus argumentos. Valdría ver, entre otros, que su idea del Homo Videns es insostenible.

  6. Señor, con todo respeto es usted un Ardido. Un centísta frustrado y poco analítico, sus comentaris son un tanto absurdos, como si odiara al Dr. Cansino. El Dr. Cansino es un hombre que imparte cátedra de una manera poco usual y es formador de politologos, ojalá un día tuviera la fortuna de ser su alumno y dejar de cuestionarlo a el, un ensayo es un ensayo y sus críticas son muy validas y respetables, pero se me hacen llenas de rencor hacia el Dr. Cancino. Mejor debería Usted, publicar un documento útil y que no parezca de la farandula, da vergüenza leer documentos como el de Usted. Con todo respeto.

    • vea la revista Andamios no. 11 de la UACM

    • “El Dr. Cansino es un hombre que imparte cátedra de una manera poco usual y es formador de politologos..” Vaya, vaya ¿desde cuando apoyar el fraude electoral de 2006 en el programa de un pájaro de cuenta como Ruiz Healy es formar politólogos? Por cierto, primero tome un curso de sintaxis… Defender de manera tan emocional a otro pájaro de cuenta como el tal Cansino es inmoral y sospechoso.

      Respetuosamente

  7. Felicidades soy sociologa pero va mi reconocimiento y admiracion por la polemica generada por usted.

  8. Hola. Primero pido se me disculpe por no escribir con acentos, en este teclado no puedo ponerlos. Segundo, te felicito por criticar las payasadas de Cansino. Asi es, payasadas, aunque luego hagan berrinche sus poquitos empleaditos o exalumnos de medio pelo. El libro es una cosa hecha con el puro deseo de hacer escandalo, de darse a notar, de estar en el candelero, de hacerse el muy diferente, cosa que es lo que todos sabemos que le importa mas a Cansino. Yo tome clases con el en Guadalajara (de donde salio por querer verle la cara al SNI sobre sus plazas) y lo se. El dejo todo por sus problemas de personalidad, por su protagonismo, por su odio loco a otros academicos que siente que le quitan gloria. No hay mas, hay que decirlo, ya basta, tipos como Cansino son los que, junto a otros que odia como los del CIDE, hacen chafear la carrera en Mexico. Ve nada mas lo que escriben aqui para que se vea como hay gente que se deja enganar por lo que dice este libro (aunque a lo mejor es Cansino escribiendo con nombre falso). Quita el comentario del senor Reniu y de Paz y lo demas es puro comentario en el peor sentido de la palabra. No podemos voltear y no ver que Cansino ha sacado hasta libros nada mas para hablar mal de gente como Woldenberg, no le hagamos al loco. A ti te critican aqui porque te metes con la persona, que no manchen. Estas bien tu. Te digo por que. Porque lo que haces es poner el dedo en que el tipo que se mete con las personas y no con las ideas es el tipo que anda haciendo las incongruencias. Asi es, decir que es expolitologo no es tortillazo porque el mismito Cansino dice que ya no hay Ciencia Politica. El plagio, pues claro, caray, si no esta la referencia es plagio, no nos hagamos tontos. Lo del jurado si no viene al caso pero pues tambien es cierto, no lo premiaron, como se dice, “los pares”. Yo creo que vieron oportunidad comercial por lo llamativo del titulo. Lo que pasa es que en Mexico nos vale madres el debate, el bueno, no el del estilo Cansino. Por eso salen cosas como las que te dicen aca, como que la critica llega un poco tarde. Perdon, pero tengo que sacarlo: PUTA MADRE!!!!!!!!!!!!!!!!! Para las ideas no hay tarde o temprano, no hay poco o mucho tarde. Que carayes tiene que ver cuando sale una critica que lleva ideas. No hay plazos!!!!!!!!!! Pues si no es juego de empresas…… Ya no digo nada mas. Unicamente que lo que quiso Cansino fue ponerse por adelante y por arriba de algunos politologos de Mexico despues que el habia decidido mandar el trabajo de verdad a la chingada. Si el ya no va a ser politologo pero otros si y esos weyes le provocan odio, lo que le queda es matar el area en que ellos siguen trabajando y tienen exito, lo que le da coraje a Cansino, asi puede quedar frente a algunos tontos como alguien de avanzada, como el original, y los otros como los “conservadores” que hacen algo que ya esta muerto. Para eso se agarra del maestrazo Sartori y miente. Porque otra vez no le demos la vuelta, lo que Cansino hizo fue jalar agua para su molino con el famoso escrito de Sartori, ese es su pretexto de base, no lo de la Calidad de la Democracia que va ahi para hacer bulto. El truco era decir que el es lo mismo que la critica de Sartori, lo que es falso de toda falsedad. Pero nosotros tenemos que decir que Cansino es el que esta mal porque ademas de que no es cierto lo que escribe sigue vendiendose como “politologo”. Despues de mucho acaba de sacar una opinion en El Universal y firma como “politologo”, y sigue chambeando en universidades. No que no…….
    Cordiales saludos.

  9. Cansino en la mira de los mediocres

    No puede más que causarme perplejidad e hilaridad la danza de mediocridades y estupideces que han desfilado por este blog a propósito del libro de César Cansino, La muerte de la ciencia política, empezando por la “reseña” de este libro elaborada por F. Barrientos. Para empezar este tal Barrientos es un –como decimos en el Norte- “culito” (maricón, cobarde) porque al publicar esta misma reseña en la revista Andamios núm. 11, la despoja de las críticas e improperios que hace en la versión electrónica, y hasta termina elogiando a Cansino. ¿Curioso? ¿Contradictorio? No. Culito. En fin, algo muy revelador de este mediocre y oportunista que no ha hecho nada en su miserable vida profesional a no ser que seguir los pasos de Cansino al estudiar en Florencia. De ahí en fuera, sus “tesis” profesionales sobre “el voto de los mexicanos en el extranjero” o “sobre Stein Rokkan” son simplemente irrelevantes. Sólo a un mediocre se le ocurriría escribir una tesis sobre el más mediocre de los politólogos (Rokkan) que su único mérito fue fucilarse a Robert Dahl el concepto de clivaje. Pero en fin, el aprendiz de politólogo disfrazado de terrorista Barrientos se quiere sentir en el pináculo de la gloria escribiendo basura sobre Cansino y su libro sobre la ciencia política, esperando que Cansino se rebaje al nivel de los primates que lo cuestionan. Pobres tontos e ignorantes. Para empezar, Cansino es un pensador político cuyo prestigio rebasa fronteras y mientras en México tratan de denostarlo sus muchos enemigos (los mediocres de siempre), en otras latitudes lo premian y reconocen. Pero a nadie sorprende esa tradición insana de los mexicanos de frenar a pedradas a quien se destaca y sobresale de la mediocridad. Allá ellos y sus conciencias. Ojalá se atrevan algún día a pensar por sí mismos, en lugar de montarse sobre los éxitos de los demás. El día que este mediocre y pusilánime de Barrientos escriba un libro de la talla del libro que critica de Cansino, entonces será sujeto de consideración, mientras tanto es un pobre arribista.

    Y sobre la reseña de Barrientos, sólo unas cuantas apreciaciones. Cansino empieza su libro, justo donde Sartori termina su argumento (“la ciencia política le dio la espalda al pensamiento, se ha vuelto una ciencia inútil…”), es decir, es un intento por llenar de contenido esta idea y proponer una alternativa que, siendo congruentes con el argumento, supone un ejercicio de abandono de las rigideces disciplinares en las que se ha movido la ciencia política para avanzar hacia algo distinto, si es que realmente se aspira a dar cuenta de la realidad política en toda su complejidad, más allá de la banalidad y frivolidad de los politólogos cuantitativistas. Y en esta parte, Cansino resulta no sólo original sino insuperable. Pero entiendo que es un argumento incómodo que no van a aceptar (ni siquiera van a entender) quienes se sienten los padrotes de la ciencia política, bola de oportunistas que prefieren permanecer en las comodidades de su pequeña ciencia que asumir el reto de pensar la política. Porque a fin de cuentas hacer ciencia política (medir, cuantificar y comparar mediante modelos y fórmulas) cualquiera lo puede hacer, no así decir algo sensato y original sobre la política, pues pensar la política es un mérito de unos cuantos. Por ello, decir que Cansino copia a Sartori en este argumento no sólo es mentiroso sino también venenoso.

    Por otra parte, parece que Barrientos no leyó bien el libro. No es que Cansino “alargue” la crítica de Sartori a la Ciencia Política cuantitativista para referirse indistintamente a toda la ciencia política, sino que el empeño de Cansino, mucho más ambicioso que el de Sartori, es demostrar efectivamente que toda la ciencia política está enferma del mismo mal (falta de imaginación y experiencia), por lo que examina y desnuda en sus contradicciones a todas las corrientes que han prosperado en su seno, no sólo las abiertamente cuantitativistas, en un ejercicio erudito y que nadie había hecho hasta ahora. Por ello, decir que Cansino pone en el mismo plano a las corrientes es una crítica miope. El único que no entiende la intención del autor es el propio Barrientos. Y de ahí a la descalificación cretina sólo hay un paso: “Cansino desconoce otras teorías para explicar el desarrollo de las ciencias, como Lakatos y Popper”. Tengo que recordarle a este desmemoriado que Cansino tradujo varios textos de Popper antes de que Barrientos hubiera nacido amén de que es autor de valiosos ensayos sobre Lakatos y Popper, entre muchos otros filósofos de la ciencia. Y si no los cita en este libro no es porque no los conozca, sino simplemente porque no lo consideró necesario. No citar a alguien no te vuelve ignorante de ese alguien. Por esta vía Barrientos puede decir cualquier estupidez, como que a Cansino le falta bibliografía. En fin, cuando se trata de descalificar a alguien se pueden utilizar muchas tretas, pero cuando los argumentos son tan banales ni al caso viene discutirlos. Aquí sí que me da lástima el tal Barrientos, decir que alguien no conoce algo es pretender colocarse por encima de los demás, pero el único que queda exhibido en su ignorancia y mala leche es el mediocre de Barrientos.

    De ahí en adelante Barrientos sólo exhibe que no entendió el libro de Cansino, y hace observaciones superficiales y ninguna crítica de fondo, que si Cansino confunde “corriente” con “teoría”, que si revuelve “ciencia” con “teoría”. En fin, se trata de una crítica insustancial. Por fortuna el libro de Cansino quedará como un clásico de la teoría política contemporánea y Barrientos como un trepador del circo de Lagrimita.

    Pero la parte más venenosa de la reseña de Barrientos viene al final. Como no pudo decir nada coherente sobre el libro de Cansino (su materia gris no le alcanza), enfoca sus baterías hacia el autor: “Cansino plagió a Almond su esquema de izquierda-derecha”. Hay que ser imbéciles para suponer que clasificar el pensamiento en un área con los parámetros “izquierda-derecha” o “fuerte-débil” es algo tan sofisticado que tenga copy right. Seguro que el imbécil de Barrientos se deja impresionar por cualquier espejito que venga de ultramar. Para la información de Barrientos, clasificar como lo hace Almond no es una idea original de Almond, es más, no es una idea de nadie. El primero en hacerlo fue Karl Manheim en un texto de 1923 sobre sociología de la cultura (un autor que seguramente Barrientos, para seguir con su propia lógica, no conoce), y de ahí lo han empleado decenas de estudiosos. Utilizar estos parámetros es simplemente una tentativa por clasificar, no se funda en un esquema o un modelo, ni a nadie en su sano juicio se le ocurriría decir que quien lo emplea está plagiando a otro. Es tan absurdo como decir que mi idea de la inmortalidad del Cangrejo se la copié a Umberto Eco. Te quedó claro “culito”.

    Pero el colmo de la ardidez de Barrientos viene cuando cuestiona que Cansino sea discípulo de Sartori. Para la información de Barrientos, tengo que decirle que en un evento reciente en el que estuvo Sartori en Chihuahua (VII Bienal de Comunicación, 2009) al único autor mexicano que Sartori cita públicamente es a Cansino, y al único que abrazó efusivamente de todos sus “discípulos” ahí reunidos fue a Cansino. Más aún, si has leído a Sartori, Barrientos, te habrás dado cuenta que muchas de las cosas que has leído las tradujo Cansino. Si tu quieres descalificar la relación de Sartori con Cansino ese es tu problema, pero entérate primero. Además, el único mexicano que mató a su padre intelectual para proseguir su propio camino fue Cansino, quien ha realizado las críticas más consistentes hechas hasta ahora a la obra de Sartori. Pero si en algún punto muestras absoluta ignorancia es cuando afirmas que el jurado del premio de ensayo que ganó el libro de Cansino es ajeno a la ciencia política. Si tu pequeñez intelectual te impide conocer las contribuciones de dos grandes politólogos como son Natalio Botana (el politólogo más famoso de Argentina y uno de los más destacados de América Latina) o Bartolomé de Vedia (autor imprescindible para entender la historia política del Cono Sur) pues allá tú y tu mala leche. Pero no me sorprende tu ignorancia, pues te dejas deslumbrar por Rokkan, y sólo sabes mirar hacia Europa o Estados Unidos.

    Pero el colmo de tu imbecilidad es cuando calificas a Cansino de “ex –politólogo” como queriéndolo humillar o excomulgar, cuando con eso sólo lo halagas, sobre todo habiendo en el medio politólogos tan ruines y amargados como tú.

    Me llamo Sandra Padilla y fui alumna a mucho orgullo de Cansino.

    • Sandra,

      a pesar de tu lenguaje, que bien que te expreses, se que eres amiga del Dr. Cansino, de alli quiza tu saña contra el texto, he aqui unas aclaraciones:

      1. Yo tambien admiraba a Cansino (pasado), pero como digo en el texto, hace años que no veo al Cansino serio, lucido y generador de ideas. No es el mismo que fundo Metapolitica. Ha cambiado, y desde mi punto de vista, para mal.

      2. Ese mal cambio se ve en su libro, que el unico merito es que puso en el debate un tema que entre los politologos latinoamericanos no estaba, pero si en Europa y en EUA.

      3. De lo que dices sobre mi, no me importa, no me conoces ni yo te conozco a ti. Asi que alla tu y tus criticas hacia mi persona. Pero te recomiendo que leas bien la reseña, sobre todo las respuestas que he escrito, y que te informes un poco mas.

      Saludos

      • Sandra Padilla

        Barrientos,

        La diplomacia de tu respuesta no me impresiona, sobre todo después de que fuiste todo menos que diplomático al descalificar visceralmente y sin fundamentos el libro de Cansino. Allá tu y que te crea tu abuelita. Sólo dos cosas sobre lo que comentas. Primero: No se trata de admirar o dejar de admirar a alguien. De lo que se trata es de analizar su pensamiento de manera circular e integral, no anteponiendo consideraciones viscerales y personales sobre el autor. Decir que hay un Cansino joven y un Cansino viejo, sólo lo puede decir alguien que conoce de manera integral su obra, y es claro que tú no la conoces. Te comento que en el libro: César Cansino, veinticinco años de producción intelectual 1984-2007 (Cepcom, 2008) se incluyen más de 2,300 entradas o registros (entre libros, ensayos, reseñas, etcétera) de obras de Cansino, dudo que conozcas una milésima parte. Así que el que debe informarse un poco más eres tú. Segundo: Insistir que el mérito de Cansino es poner entre los politólogos latinoamericanos un tema ya presente en Estados Unidos y Europa (la muerte de la ciencia política) es otra manera sutil pero tramposa y falsamente cortés de descalificar a Cansino, pero además no tienes fundamentos. Que yo sepa nadie había proclamado la muerte de la ciencia política antes que Cansino, ni en Europa ni en Estados Unidos. Una cosa es evidenciar las limitaciones de una disciplina y otra plantear su metamorfosis en algo distinto, y aquí Cansino es original. Es más, estoy segura que cuando el libro salga publicado en USA (Stanford UP, 2010) y en Italia (2010), despertará más polémicas y atención que en América Latina. Finalmente, te comento que no tengo ningún interés en conocerte. Me basta constatar tu poca sensibilidad e inteligencia para descalificar a pensadores como Cansino, para darme cuenta del tipo de persona que eres. Además, tu blog es tan superficial como su autor, lleno de chismes baratos sobre los politólogos y poca sustancia. Saludos, Sandra.

    • Fuiste aluma de Cansino y el maestro deberá sentirse orgulloso por ti. A Barrientos lo acusas de cobardía por reestructurar una reseña académica en un texto mas bien coloquial: eso es muy válido puesto que el señor Barrientos tiene la propiedad intelectual sobre su propio trabajo (es una obviedad, pero parece que a una persona de tu bajo conceptual debe aclarársele). Sandra Padilla, mujer del norte: tus comentarios homofóbicos no tienen deperdicio así como tu ingenuo regionalismo trasnochado. Por cierto los improperios los escribiste con corrección: sin embargo, “fusilarse” es con “s”…

      Respetuosamente..

  10. No enemigo de Cansino

    A mi me da pena que algo que tiene su importancia acabe de esta manera. En dimes y diretes con insultos.
    Voy a participar sin decir mi nombre porque conozco a Cesar Cansino y no quiero tener ningún conflicto con él. Ni lo he tenido. También porque si lo pongo y critico un poco a Cesar me pueden caer gratis líneas como las de Sandra y dicho en mexicano, el etcétera de siempre. Está muy revuelta esta agua. Las ideas deben ser más que cualquier cosa. Pero como esto es México, verdad…
    Voy a empezar por decir que Sandra, respetuosamente, le haces un flaco favor a Cesar. Tu escrito contra Barrientos es peor de eso que le acusas. No están de acuerdo y FB hace señalamientos que no aceptas, pero nunca insulta y tú lo insultas. Para mi tu reacción es exagerada. No se ve natural ni es académica por lo que sale el tiro por la culata. No te sorprendas si bastantes leen tu escrito como favor, favor de una exalumna que es amiga y que no ha destacado como académica (lo le tiras FB se te puede voltear muy descomplicadamente). Te pones a elogiar a Cansino hasta la ignominia, te adelantas a juzgar que su libro va a ser un clásico y le cuelgas todos los milagritos. Quiero señalar que yo personalmente desconozco trabajo de Cansino sobre Lakatos. FB escribió sus diferencias con el libro de Cesar. Tú afirmas que lo que ha hecho FB es irrelevante por lo que debieras poner tus razones, no los pones. Sin ganas de ofenderte, a todo tu escrito le faltan razones y le sobran descalificaciones de FB.
    El tópico Cesar. No hay debate. Cesar es un hombre inteligente, formado, trabajador y ha hecho trabajo que debemos respetar. Pero no creo que se pueda ocultar que igual es un hombre difícil de tratar si hay diferencias, es pagado de sí mismo, tiende a personalizar lo que se escribe, descalifica sujetos. Eso no se puede ocultar. Sus amigos no lo dirán voz en cuello, pero saben que es así. También tiene menos amigos cada vez porque ha hecho mucho pleito. Hace cosas que son irritantes como ver menos a todos los que no son él y dedicarse a atacar hombres que logran altura pública, como con José Woldenberg, como ya dijeron bastantes.
    Regreso a su trabajo. Cesar no es un enanito. A mi me parecen de importancia sus libros con Blondel, el de gobierno de partido y el que versa de la transición mexicana. También que creó revista Metapolítica. Lo que me une a FB es que después de eso ya no hay nada de mucha altura. Lo digo sin fregar, lo digo con lamento. Este último libro es sobre elementos de interés, pero no es un libro perfecto como dice Sandra y claro que tiene que ver con el momento profesional y público de Cesar. La verdad es que nadie lo toma al libro muy en serio, aquí en México menos porque se conoce a Cesar como persona. Creo que eso está mal. Creo que el libro tiene errores y exabruptos pero que tampoco es como para ignorarlo olímpicamente. Yo no le hubiera puesto ese título tan fuera de lugar (que acepto se antoja muy de marketing) y nunca hubiera criticado el asunto girando con la idea de la muerte. Pero si ya es así alguien tiene que dejar claro que no hay muerte y con eso superado vayamos a lo otro del libro, usémoslo para pensar.
    Solo una persona he escuchado preguntar si la idea de Cesar es hablar figuradamente. El consenso es que no, que es literal. Es que eso es y lo ha afirmado así bastantes veces. Por eso cuando salió el numero de Metapolítica avisando la muerte Victor Reynoso Angulo participó en la presentación diciendo que no había identificación de cadáver, lo que es decir que si hay algo muerto no es nuestra profesión, que para hablar de un muerto primero hay que encontrarlo, presentarlo y poner nombre pero también apellidos y dar todo el estudio particular. Quiero decir que Reynoso no está peleado con Cansino y nunca de los nuncas concedió que la idea de Cesar fuera figurada. A lo mejor ahora Cesar tratará de salir por esa puerta, pero es una puerta que se habrá inventado muy después.
    En lo que estoy con Cesar es en que hay muchas cosas que no son buenas, que no han ayudado de nada. Se pierde mucho tiempo en cositas y divertimentos. Se repiten muchas cosas de los gringos. Se pelea cosas que no valen la pena.
    Quiero decir unas cosas mas. El asunto del plagio. Está raro. Sandra, no creo que estés siendo fina. FB toma lo de izquierda-derecha y blando-duro como algo que va junto, lo que tú escribes parece que quita una parte y solo habla de la diferencia izquierda-derecha. Bueno, voy a que en un ensayo de Metapolítica con Ángel Sermeno Cesar ocupa el esquema citando a Gabriel Almond. Para el libro eso ya desapareció. Pero la verdad eso a mi no me quita el sueño porque no creo que sea lo mas importante sobre el libro. El asunto del ex. Hijote, es que esa es la critica inmediata y mas obvia. Para casi todos es incongruencia que hables de la muerte pero alegremente vayas por todos lados como politólogo y, chin, cobres por hacerla de politólogo. Ahorita mismo digo que a mi me da igual (bueno, no pido que haga eso y creo que hace lo que debe hacer) si Cansino renuncia a sus chambas, pero de que sale un incongruencia que no se puede tapar, pues si.
    Para mi lo fuerte del libro es hablar de lo que pasa en la profesión. Eso está bien. Que bueno que Cesar lo hace. Lo que da pena es que a fin de cuentas el libro de Cesar y el escrito de Barrientos quedan sin mucho buen uso porque casi nadie se dispone a ver las ideas y empiezan a personalizar y a insultar. Cansino incluido (lo hace directa o indirectamente).
    Con respeto y afecto los saludo.

  11. Dice Sandra Padilla: “Segundo: Insistir que el mérito de Cansino es poner entre los politólogos latinoamericanos un tema ya presente en Estados Unidos y Europa (la muerte de la ciencia política) es otra manera sutil pero tramposa y falsamente cortés de descalificar a Cansino, pero además no tienes fundamentos. Que yo sepa nadie había proclamado la muerte de la ciencia política antes que Cansino, ni en Europa ni en Estados Unidos. Una cosa es evidenciar las limitaciones de una disciplina y otra plantear su metamorfosis en algo distinto, y aquí Cansino es original”. Ni siquiera lees bien Sandra. O es tu modo de sutil y tramposamente seguir descalificando a Barrientos? Tan metida en tu chamba de kamikaze en defensa de un amigo… Barrientos no dijo que “la muerte de la ciencia politica” fuera un tema presente en Europa y EU. Ahi lo que ha estado presente, y no se debe a Cansino, lo cual es lo que dijo Barrientos, es el debate sobre las limitaciones de la profesion. Debate que segun dijo Barrientos se puede colocar en AL tocando este libro de Cansino. En efecto, nadie en Europa y EU habla de esa muerte… porque no se puede!!!! Porque no hay muerte!!!! Lo que hay son limitaciones, problemas como en todo, y eso se ha discutido desde hace mucho y se sigue discutiendo. Tienes razon Sandra, una cosa es evidenciar limitaciones y otra, muy diferente, intentar matar algo. Cansino es original en esto de intentar matar, pero no es asunto de ser original nomas porque si. El fin es ser original a como de lugar? Parece que para Cansino si. Pero la cosa es ser original con sustento.
    Por otra parte, nos comunicas de la existencia de un libro sobre Cansino publicado por el mismo Cansino en su centro propio. Bueno, es una prueba mas de su egocentrismo, de su egolatria, de su desverguenza. Ninguno de los grandes politologos del mundo tuvo un libro asi… a los 50 anios de edad! Mucho menos uno hecho y editado por ellos mismos. Varios tuvieron homenajes asi como hasta los 70 o en adelante y por el trabajo de discipulos y colegas.
    Yo no soy importante. No digo que lo sea. No quiero hacerme promocion. A mi me interesa seguir aprendiendo, trabajar en serio. Debo preguntar y quien es Sandra Padilla? Lo siento, pero no es nadie, nada le debemos. Pero se comporta como si fuera la diosa. Como dice el comentario de arriba, te ves como porro(a) a sueldo.
    Sandra, si quieres insultarme, que es lo que sabes hacer, orale, aqui te espero. Te voy a responder. Puedes acompanar tus insultos con mas y mas flores a tu amado Cansino.
    Ojala no censures este comentario Barrientos.
    Saludos. Emilio.

    • No he censurado ningún comentario. Coincido en que es un desatino, por decir lo menos, de que el CEPCOM (si es que todavía existe) haya publicado un libro sobre el mismo Cansino más que un favor es una pésima autopromoción de mal gusto. Lástima por Cansino, quizá la Muerte de la Ciencia Política podría considerársele un mal libro, como le sucede a otros, pero ese otro libro no merecería citarse: ya los antiguos decían que “Elogio en boca propia es vituperio”.

  12. Se me estaba olvidando algo. Me llamo mucho la atencion que la gran politologa Sandra Padilla (bueno, no, corrijo, su unico merito es hacerle a Cansino el trabajo sucio de responder a Barrientos) dijera que Stein Rokkan es “el mas mediocre de los politologos”. Solo una mediocre y ademas fanatica en mision se atreveria a decir algo asi, a generalizar asi (recuerden que dijo “el mas mediocre de los politologos”, o sea que ni yo ni Sandra ni Barrientos somos mas mediocres que Rokkan. Pero vaya que en verdad lo somos!). Sartori no cree eso que cree la Padilla porque siempre habla de Rokkan como uno de los creadores de la ciencia politca junto con el. Hans Daalder tampoco esta de acuerdo con la gran Sandra Padilla (sera otro mediocre?).
    Rokkan le fusilo a Dahl el concepto de clivaje?Mmmmm….

  13. Si omitimos los ataques cansinianos (personales) es una reseña ùtil (para mis fines lo es) sobre todo para aspirantes a politòlogos que a causa de nuestra ignorancia nos es màs fàcil caer en las trampas. Que peligroso es ese texto de Cansino, sobre todo para aspirantes a politòlogos como es mi caso, la situaciòn empeora en las provincias donde es dudoso afirmar que se hace y enseña ciencia polìtica; matar a la disciplina no contribuye a cambiar los vicios, por el contrario, continuamos flotando a la deriva en un mar de opiniones, discursos ideològicos y nada de argumentaciòn cientìfica rigurosa y precisa (que es lo que deberìamos estar aprendiendo) y hace injustamente de las licenciaturas una perdida de tiempo.

    Felicidades por el blog.

    • Exacto, esa es la idea de la crítica, quizá para varios excesiva, pero tiene el objetivo de decir que no se puede tomar en serio un argumento al menos planteado en esa forma.
      Saludos

  14. Es triste observar cómo el NIVEL de la pólitica primero y de la Ciencia Política después es ínfimo en nuestro país. Lo veo así cuando leo la réplica de esta señorita (porque no puedo decir que sea una estudiosa de la pólitica ni en el paldaño más bajo) a una critica construvtiva al trabajo, más nunca a la persona, de César Cansino.

    Barientos como ella le dice escribe con fundamento y ella solo con denostaciones no al trabajo sino a la persona, quienes tenemos el placer de conocerle (a Fernando) sabemos que no necesita de alguien que le defienda porque sus argumentos y leáse bien argumentos hablan por él.

    Si realmente queremos entrar al debate del método debemos ser claros y hablar de la situación de la Ciencia pólitica no solo en México sino en el Mundo y eso implica que hay que ser tolerantes de todo tipo de críticas y corrientes sin denostación, para así debatir sobre los métodos que dan cientificidad a la pólitica sean estos, cuantitativos o cualitativos. Como lo hace Sartori o el mismo Fernando Barrientos es importante ponerlo en la mesa de discución y crear polemica al respecto.

    No es sano incluir nuestros valores o nuestros sentimientos hacia la persona, porque ello solo contribribuye al estancamiento de las ideas generales primero y de la Ciencia después; y ya ni hablar de la Política como ciencia, nunca exacta pero si de aproximación.

    saludos

  15. Tarde o temprano la Historia nos dice su verdadero nombre

    ¿Qué sentido tiene ser polítólogo en una dictadura política tan compleja y específica como la que gobierna México? Los politólogos deberían estar ocupados en desarrollar los conceptos para definir la realidad política de este país en lugar de señalar un lugar donde empieza el fin del mundo: esto es un lujo y una gran frivolidad. Ah pero seguramente el SNI no daría presupuesto para un proyecto de tal naturaleza.

    Hay mucha confusión en el ámbito de la Ciencia Política de este país: quizá ello se deba en parte a que el proceso de transición democrática se construyó alrededor de una compleja variedad de mentiras y simulaciones acumuladas en un gran espacio de tiempo (desde 1982 al menos); intelectual, académica y laboralmente las víctimas han sido toda una generación de profesionistas de la Ciencia Política que fueron utilizados para justificar un proceso de cambio político que, como resultado significativo, no ha podido evitar la muerte violenta de 15 000 mexicanos en los últimos tres años.

    Ya es un lugar común decir que México se encuentra mucho mas cerca de la realidad política de Afganistán (aproximada limpieza de su proceso electoral) o Colombia (¿reelección?) que de algún miembro de la Unión Europea: si la violencia y la dictadura encubierta serán nuestro destino por mucho tiempo entonces tiene razón Cansino: conviene decretar la muerte de la Ciencia Política, aunque siempre habrá privilegiados que puedan comunicarse con ella dese ultratumba como el propio Cansino o su alumna Sandra y hacer de ello un modus vivendi.

    La elite de la transición parece ser víctima de su propio éxito. Tarde o temprano el mentiroso habla de más.

  16. Hola, saludos a todos los participantes en este blog.

    Estudié Ciencia Política (hace más de 25 años) pero nunca ejercí profesionalmente como politólogo. Sin embargo, he procurado estar siempre al día, en la medida de mis posibilidades y tiempo, en la producción académica de la disciplina.

    Sólo quiero comentarles, desde mi posición de diletante, que las opiniones emitidas son interesantes cuando se sostienen con argumentos claros y precisos.

    Lamentablemente muchas de las opiniones están acompañadas de insultos y descalificaciones personales. De la manera más atenta les suplico que las evitemos.

    Que se discutan las ideas y sus argumentos, su consistencia, su construcción y su contenido.
    Felicito al creador de este blog.

    • Hola Efraín, tienes razón, quizá a veces los animos suben y se muestran en este tipo de espacios porque son muy abiertos. Es una ventaja de la tecnología, pero como dices, es mejor discutir con argumentos con consistencia.

      Saludos

  17. Ayer compre el libro, su critica me permitirá leerlo con las debidas reservas.

    Saludos.

    • Ojalá cuando lo termines, nos puedas comentar en este espacio que te pareció, y si tienes críticas o estas de acuerdo con el autor.

      Saludos

  18. Querido Fernando:

    Acabo de leer “La Muerte de la Ciencia Politica” de Cèsar Cansino.. ¿què somos?… ¿cientificos sociales o vacas sagradas?, ¿hombres o payasos?. Afortunadamente la ciencia politica no muere con una època en donde la rational choice y el furor por las estadisticas como metodo analitico fue una moda que repercutiò en los 80 y 90, y que como bien apuntalo Almond a principios de los 90 en su “mesas separadas” crea confusiones epistemològicas . El texto de Cansino divaga sobre lo mismo, no aporta un esquema con el cual podamos elaborar una critica igualmente sana sobre lo que sucede actualmente, creo que la sociedad y la politica van mucho màs rapidas que la academia.

    Las Politica es Poder, La Ciencia Politica es saber como funciona el poder, como se distribuye en ciertas condiciones y en ciertas sociedades. La Metapolitica…. yo aùn no sè que es la Metapolìtica, creo que Cansino tampoco, pero igual y sirve para seguir mamando de las becas y los presupuestos acadèmicos, suena bien como concepto, pero cuando un concepto no es lo suficientemente claro hay que sospechar, estarìa bien que nos indicara cuàl es su teorìa de la Metapolitica, como lo analiza metodològicamente. ¿la metapolìtica esta màs allà de lo polìtico?, entonces ya no es eso, sino otra cosa, ayudenos a salir de la ignorancia Doctor Cansino!.

    La ciencia es debatible, para eso es ciencia, no hay nada mejor que se debata una idea y que se caiga con argumentos racionales, la ciencia avanza asì, refutandose a sì misma, no tenemos que quemarnos en leña verde, las criticas a Cansino no son personales, sino profesionales, al menos asi creo deban ser.

    Saludos.

    pd, Stein Rokkan elaborò un poderoso marco teòrico con el cual puedes analizar a los partidos politicos atravès de crisis y rupturas històricas, es un modelo comparativo e històrico, jamàs diria que es un politòlogo mediocre ni mucho menos.

  19. Reseñar es todo un arte. No es cuestión de levantarse un día, leer un libro y decir: puedo opinar acerca de él. Cuando leí el título del libro de Cansino -que no el libro- no pude evitar pensar en la fatalidad -y equívoco- del de Fukuyama. Muchos historiadores se lo tomaron a broma de humor negro -o de muy mal gusto- Reseñar es un arte, insisto. Una buena critica se dirige al texto, al autor y a la escuela a la que pertenece el autor. No es poca cosa. No he leído -ni lo haré- “la muerte…”, per la reseña de Fernando -sin conocer su obra o actividad-me pareció justa y bien construida. ¿Que aportó Sandra? Su opinión. ¿Que aporto yo? Mi opinión. Pero hasta entre la “opinocracia” hay niveles.

  20. Solo para hacer una precisión, la frase: “aunque lo sepas medir, si no sabes primero que mides y porqué lo mides, tu saber será insatisfactorio. Por ello pregunto ¿Cuánto y de qué?” no es de 1984 ni tampoco del 2004 sino de 1986 publicada en “La Scienza Politica en Italie, Bilarcio e Prospettive, Franco Angeli, 1986.”

  21. José Juan Ayala Villaseñor

    Solo para hacer una precisión, la frase: “aunque lo sepas medir, si no sabes primero que mides y porqué lo mides, tu saber será insatisfactorio. Por ello pregunto ¿Cuánto y de qué?” no es de 1984 ni tampoco del 2004 sino de 1986 publicada en “La Scienza Politica en Italie, Bilarcio e Prospettive, Franco Angeli, 1986.”

  22. En efecto Juan José, ese es el libro, pero el texto de Sartori es más viejo, incluso. Allí solo lo reimprimen con modificaciones. Saludos

  23. Pedro García Chavacán

    Permítanme presentarme, soy estudiante de Ciencia Política y vivo en México. He leido a César Cansino y es un gran politólogo, es mexicano. Ha analizado el caso sobre La Ciencia Política de hoy, y la ha criticado porque es un gran erudito, es un buen analista político, es un buen politólogo. Todos ustedes que lo han criticado no son más que unas personas que carecen de habilidad de análisis. Lo han malinterpretado y con sus mismos argumentos lo han criticado, pero no saben criticar porque no lo saben estudiar. El es un politólogo de talla internacional, es un latinoamericanista y un internacionalista, sus obras le han dado gran fama intelectual. Ha sido maestro de mis maestros que ahora son doctores en Ciencia Política. Todos sus análisis no carecen de originalidad y de autenticidad como muchos han dicho. El está por encima de todos ustedes. Por último, cuando quieran criticar primero tienen que haber leido mucho de tal manera que podamos cuestionar al autor y, segundo, hay que proponer. Si le han echo estas críticas destructivas hay que proponer, qué es lo que proponemos en ves de lo que carece de valor. No lo han hecho, ustedes no saben.

  24. Pingback: Cesar Cansino, ¿una nueva Ciencia Política? «

  25. Conocí a Cesar Cansino hace años, siempre lo he considerado un hombre inteligente, estudioso y polémico, sin embargo no se le puede negar mérito alguno, estemos o no de acuerdo con él, a sus escritos y certeras apreciaciones sobre problemáticas que vivimos tanto en la academia como fuera de ella. Respeto los comentarios que muchos colegas han vertido en este espacio pero los invito vehementemente a superar las diferencias en cuanto a las apreciaciones personales (el que esté libre de culpa que arroje la primera piedra) y seguir trabajando en beneficio de nuestra sociedad.
    Gracias

  26. interesante el debate desarrollado acerca de la obra de Cesar cansino donde se enuncia la Muerte de un objeto de analisis de una ciencia (la Politica), pero seria mas interesante y fructifero si en el prevaleciera el argumento, el juicio, la interpretacion y la comprension, alejados de la valoracion subjetiva que parece dañarlo y degradarlo, pues la muerte de otros objetos como la historia, la filosofia, en fin ha sido comun en la historia ultima de las ciencias y sobre todo de las ciencias sociales o humanas, yo apenas me intereso por cansino y espero conocerlo bien para poder juzgar, de todas formas etare tento al blog
    cordialmente
    Roberto Ochoa v.

  27. jenial buen debate les cuento que estoy haciendo una tesis sobre este libro porfavor hayudenme con mas bibliografia, gracias

  28. Lo que no entiendo de alguien, como Cansino es que siendo Licenciado, Maestro y Doctor en Ciencia Politica, haya encontrado los argumentos necesarios para anunciar el Fin y la inutilidad de la Ciencia Politica, hemos escuchado que el SIDA no existe, que no hubo HOLOCAUSTO, que los estadunidenses no fueron a la LUNA, que el CALENTAMIENTO GLOBAL, es una farsa, que los ILUMINATTI no existen, rara vez una Ciencia muere tan rapido, La Ciencia Politica esta en Evolucion como cualquier otra ciencia, que si es mas cuantitativa o no, es una tendencia, que el tiempo dira si encuentra una mayor utilidad para entender y resolver los problemas, Los politologos de cualquier pais, tienen derecho a continuar construyendo esta ciencia, como Cansino a decir que no sirve, pero aun mas, denostar el pensamiento critico de las personas es tan devastador como decir que la CIPOL, es un gran elefante blanco, estamos ante el fin de una generacion de politologos y el principio de otra, nos corresponde recomponer o mejorar el camino de esta Ciencia… saludos

  29. Soy estudiante de CIENCIA POLÍTICA – UNAMBA – PERÚ
    Este tipo de actividades siempre lleva a una confrontacion de ideas y es muy bueno…

  30. ¿Éste es un trabajo serio? Con faltas de ortografía y un argumento completamente retomado de una entelequia. La ciencia política no sirve para nada, y más ahora que en EE.UU. Le han quitado todo tipo de subsidio o respaldo.

  31. Coincido con Linda. Fuera de los ataques personales contra Cansino, la crítica logra poner otro punto de vista sobre el estatus de la Ciencia política. Detalla además, cuanto puede estar alejándose Cansino de Sartori, a quien dice seguir. Pero señor Barrientos, algo más interesante que la aparente hipérbole de Cansino es la discusión en torno al pensamiento de Sartori. Viendo sus últimos trabajo, a veces siento que no se trata del mismo que escribió “Paridos y sistemas de partidos”, un libro cargado de datos estadístico y hasta de competencia espacial de Downs, ni el que escribió “Política: lógica y método de las ciencias sociales” . Me gustaría saber su opinión y la de los otros en este blog.

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