Archivo mensual: abril 2009

NEP y Procusto

procusto1El Número Efectivo de Partidos (NEP o Effective Number of Parties ENP en inglés) se ha convertido prácticamente en un fetiche para muchos politólogos. Se ha llegado a creer que una explicación, un estudio, un análisis sobre partidos y elecciones sólo puede ser serio o científico si tiene cierto aire de ello, y los números simples o porcentajes de votos no son suficientes, es necesario el NEP.

El famoso NEP, desarrollado por R, Taagepera y M. Laaskso y aparecido en su primera versión en 1979 -muchos lo repiten como loros sin saber que fué modificado o mejorado por los mismos autores- se parece mucho al Lecho de Procusto. “El estirador” o Procusto, quien su verdadero nombre era Damastes, hijo de Poseidón, es un personaje de la mitología griega quien tenía una posada cerca de Eulesis, y cuando alguien llegaba a pedir alojamiento lo hacia pasar a una cama o lecho de hierro: si el huesped era más grande que la cama, le cortaba las extremidades; si era mas pequeño, lo estiraba. El objetivo era que el tamaño del individuo se adecuara a la cama. Según algunos, la cama se podía hacer grande o pequeña según los deseos del desgraciado Procusto.  Fué su hermano Teseo quien terminó con su vida, cortándole la cabeza.

Una cuestión es procústea cuando lo que se trata es de adaptar la realidad a estándares predefinidos con exactitud, y si esa realidad no se adapta, entonces está equivocada. Argumentos de ésta naturaleza, lo que tratan es de crear uniformidad.

No hay duda que el NEP tiene sus virtudes, quienes las saben comprenderán, es útil y dependiendo los casos de estudio, es necesario, pero hay que hablar de sus vicios, que es de lo que precisamente no se habla.

La objección no es al NEP, sino a su uso indiscriminado, y sobre todo, a su sobrevalorización. ¿Siempre es necesario introducir el NEP en cualquier estudio sobre elecciones? No, seguramente no. Si hay solo dos partidos o tres, y éstos son siempre los que ganan (por ejemplo, ciertos periodos en Inglaterra o en Uruguay), lo que importaría es ver la dinámica de las reglas electorales y otras cuestiones.

Tal uniformización ha llevado a muchos a quebrarse la cabeza tratando de encontrar el NEP en el tiempo, pero sin explicar en realidad mucho.  ¿Que diferencias existen cuando un sistema de partidos presenta un NEP de 1.5 y uno de 1.8? Quizá existe mucha, pero pocos lo saben explicar, o más áun, no lo explican y si lo hacen lo explican mal. ¿Porqué? Porque casi siempre las explicaciones rondan en “la diferencia es de .3” !!¿YYY?!!! Y de allí nada mas. Porque explicar precisamente ese .3 es más complicado, porque se requiere saber un poco de historia -que para los nuevos politólogos no existe, lo que existe es el tiempo-, y eso es para muchos aburrido.

Es preocupante es que los estudios sobre partidos y elecciones, y en general varias áreas de la Ciencia Política, se uniformen con estas y otras técnicas. Ya no digamos aquellos que sólo hacen regresiones y correlaciones estadísticas confundiendo técnica con metodología. Una buena crítica a ese uso indiscriminado de técnicas estadísticas, y en específico a aquellas que buscan a como de lugar la causalidad, se puede leer en “Aligning Ontology and Methodology in Comparative Research” de Peter A. Hall (2003). El objetivo de una técnica es, o debería ser, ayudarnos a comprender mejor el mundo, no a distorsionarnos la mente.

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Philippe C. Schmitter gana el Johan Skytte Prize en Ciencia Politica 2009

schmitter2Como habia comentado anteriormente, los candidatos mas fuertes al al Johan Skytte Prize eran Sartori y Schmitter, ese ultimo ganó por sus estudios en politica comparada y el re-descubrimiento del corporativismo en las sociedades modernas. Profesor en el Instituto Universitario Europeo IUE en Florencia y de otras universidades entre ellas la European Central University, en nuestra encuesta, solo obtuvo el 9 % de los votos. Fué entrevistado por Munck y Snyder en Passion, Craft, and Method in Comparative Politics , su biografía está llena de viajes. Pocos saben que vivió en México porque quería aprender a pintar. Hoy vive en Florencia, aunque se sigue moviendo por todo el mundo.  Felicidades al Prof. Schmitter.