Archivo mensual: junio 2009

El absurdo e inútil voto nulo

Voto NuloExiste actualmente una especie de movimiento no muy bien identificable que, para las elecciones mexicanas de julio de 2009, está promoviendo el llamado voto nulo como una forma de protesta contra la “partidocracia” y para expresar su insatisfacción con la democracia. Un movimiento que, de tener impacto, lo único que haría es dañar la democracia mexicana.

¿En que contextos SI funciona el voto nulo?

En sistemas de autoritarismo electoral (como ha llamdo A. Schedler), es decir, sistemas de partido único (Cuba en AL, y los países socialistas en el resto del mundo), sistemas de partido hegemónico (el PRI en México de 1929-2000), y general allí donde el poder esté concentrado en una persona o un grupo muy bien identificado (militares, por ejemplo).

En éstos contextos, el voto nulo si funciona porque al no existir opciones partidistas, representa una de las vías -electorales- dónde es posible que el electorado muestre claramente su insatifacción con el sistema. La otra vía electoral es el abstencionismo. Como sea, esto lo saben bien los mexicanos que vivieron bajo el PRI, el voto nulo en este contexto, da paso a otros procesos que puede llevar a la apertura y posterior democratización del sistema. Elecciones mexicanas de 1975, 1979, y 1981 son un claro ejemplo, y explican los grandes cambios posteriores, sobre todo 1988 en adelante.

¿Porqué en Democracia -en proceso de consolidación- es absurdo el voto nulo?

Porque en democracia al existir al menos dos partidos efectivamente en competencia (en México son tres!), la forma de mostrar la instisfacción con un gobierno, es votar por otro partido. Dar un voto a otro partido lo lleva a asumir ciertas obligaciones con su electorado, y el partido en el gobierno, si pierde, deberá renovar sus propuestas, si aún así gana, deberá incluir otras.

Anular el voto en una democracia -sobre todo en proceso de consolidación- es hacerle daño, porque los partidos se podrán lamentar mucho en los medios de la existencia de tal voto. Pero les dará igual, porque ellos seguirán en el poder y no asumirán ninguna responsabilidad, es más, el voto nulo lo único que haría es reforzar precisamente la “partidocracia” como le llaman despectivamente.  El PRI y el PRD aprovecharán esta coyuntura para reforzar su voto con “acarreados”.

Para bien o para mal, no existe democracia sin partidos, nos gusten o no.

Por ejemplo,  (1) la experiencia de Argentina, durante la crisis del 2001-2002 y la famosa frase “que se vayan todos”, por mucho que existiera un rechazo generalizado hacia los partidos, dicha crisis se resolvió precisamente votando por los partidos en las elecciones subsecuentes.

(2) En las últimas elecciones europeas (2009), la promoción del Voto Nulo o en Blanco lo único que hizo fue reforzar a la derecha en el Parlamento Europeo

(3) En Italia, Beppe Grillo, en 2007  organizó un movimiento contra los partidos, llevó a cabo en septiembre de ese año el multitudinario V-Day (Vaffanculo Day o ‘El día de Váyanse al Carajo’) en Bologna, con tros objetivos en mente, el más importante fué contra la obligación de presentarse como candidato bajo un símbolo partidario. Todo el discurso al final giró en contra de los partidos.  A pesar de todo, Italia hoy continua con uan competencia bipolar entre partidos.

Quizá el caso excepcional por ahora a esta situación, dónde si podría funcionar el voto nulo, sea en Inglaterra, dada la crisis por la que pasan todos los partidos.

Como sea, el voto nulo en un contexto de democracia en proceso de consolidación, es como agurarle a un enfermo que se puede curar, que se agrave más con la esperanza de que se cure (?). Es decir, un absurdo.